Pez Arcoíris

pez arcoiris

Rainbowfish

El pez arcoiris es uno de los peces más comunes en los acuarios. Fue descubierto en 1995 por el estudioso Marinus Boeseman. En 1980 fue descrita por los científicos Allen y Cross y dos años después introducido en Europa. Una vez llegó al viejo continente fue criado para su venta como pez de acuario. Actualmente se considera una especie en peligro de extinción. En su lugar de origen es denominado en lengua nativa Sekiak. Este pez ha inspirado un cuento infantil del mismo nombre que nos habla de la generosidad de compartir y pone en jaque emociones como la vanidad.

Origen de la nomenclatura

Melanoteania en latín significa banda lateral oscura que porta a los laterales. Lo curioso es que dicha banda difiere entre las distintas subespecies y es más o menos visible en función del estado de ánimo del animal.

Boesemani se le colocó en honor al apellido de su descubridor, Boeseman.

Hábitat del pez

Originario de oriente, es un pez de agua dulce que vive en lagos de Indonesia (lagos Ajamaru, Aitinjo y Hain), de Australia y Nueva Guinea.  Estas son aguas de poca profundidad, limpias y repletas de plantas acuáticas.

Características físicas

caracteristicas fisicas del pez arcoiris

 

Su cuerpo es ovalado pero delgado en los laterales, como aplastado. Sus tres aletas no tienen gran tamaño pero le sirven de forma excepcional para nadar. Suelen nadar de modo inclinado hacia arriba ya que se alimentan de elementos superficiales. Tiene grandes escamas y una cabeza mucho más pequeña que el cuerpo. Su belleza también radica en su simetría. Al alcanzar una edad mayor presentan un abultamiento en la zona inferior de su cuerpo, esto indica lo avanzado de su estado. Lo que más llama la atención son la cantidad de colores que posee el pez sobre todo en su forma adulta. Dichos colores van a depender del estado de humor y de salud del animal. Normalmente posee coloraciones violetas o azules en la parte delantera, amarillas y rojizas en la posterior. Tres bandas de color negro atraviesan el centro de su cuerpo. Los machos son más coloridos que las hembras y ellas presentan una línea horizontal negra que las atraviesa.

Su boca es estrecha y pequeña.

Alimentación

alimentacion del pez arcoiris

 

Consumen alimentos de la superficie del agua, siendo imposible alimentarse de los que se encuentran en el sustrato. Pese a su pequeña boca, su apetito es voraz. Es omnívoro y prácticamente comerá cualquier cosa que caiga cerca de él. En libertad consume tanto animales como plantas acuáticas.

En casa podemos ofrecerle todo tipo de manjares como artemia, daphnia o escamas. Aceptan bien los alimentos secos pero deben combinarse a menudo con presentaciones vivas o congeladas. No es bueno disponer de mucha cantidad de comida en cada toma pues la mayoría de este caerá al suelo y no podrá ser consumido por ellos.Hay que recordar que solo pueden comer lo que quede suspendido. Hay que elegir un día de la semana para alimentarlos, este día se les proporcionará comida en tres momentos bien distribuidos por tiempo, y hasta la siguiente semana no se volverá a alimentarlos. Esto se debe a que son muy comilones y tanta comida puede afectar seriamente a su salud. Aquella comida no ingerida debe retirarse del acuario si no existen otras especies que puedan beneficiarse de ello ya que su presencia solo ayudará a ensuciar el agua.

En peceras no deben combinarse peces arcoíris con otros peces que comen con tranquilidad, pues estos compañeros se quedarán sin alimento en competición con nuestros protagonistas.

Comportamiento

Son pacíficos y viven en comunidad. Por ello siempre debe adquirirse un grupo de ellos para que estén en nuestra casa. Si esto no se cumple su calidad de vida puede disminuir trágicamente. No suele molestar a otros habitantes de su alrededor pero es hiperactivo, nada mucho y de forma rápida y puede molestar a otros peces más pasivos.

Reproducción

reproduccion del pez arcoiris

 

Existe un patrón de cortejo intenso en estos peces. El macho se acercará a ella y se intensificarán sus colores. La hembra responderá nadando de forma ondulatoria. En determinado momento proceden a nadar de forma paralela. Después se separan de pronto. En ese momento comienza la hembra a producir huevos, los colocará en las hojas de una planta a la que quedarán adheridos. Tras ello, el macho se acercará y los fertilizará. La puesta se realiza en horas tempranas del día cuando hay más luz.

La gestación dura poco más de una semana. Esto dependerá sobre todo de la temperatura del agua que debe estar en torno a los 25ºC. En una sola sentada de media pueden fecundarse en unos 200 huevos.

Una vez nacidos los alevines sobreviven de su propio huevo durante días. Después pueden alimentarse de diminutos crustáceos. Los padres no suelen consumir a los hijos si están bien alimentados. Al comienzo hay que procurar medir las sustancias presentes en el agua más que nunca ya que los pequeños son muy sensibles a la concentración de nitritos. A los 4 meses alcanzan la madurez.

Causas de su desaparición

Entre las causas de su clasificación como animal en peligro de extinción está la existencia de otras especies que amenazan su existencia. La presencia del pez mosquito, que introdujo en el hábitat natural del pez arcoíris para el control de las plaga que supone el insecto que transmite la malaria, compite con nuestro pez por los alimentos disponibles, perjudicando gravemente al arcoíris y mermando el número de ejemplares de esta especie. La Tilapia compite con el rainbowfish por ganarse los alimentos gracias a la agilidad y rapidez en el nado. Así mismo se ven amenazados constantemente por las especies carnívoras que de forma natural no estaban presentes en el biotopo y que han sido introducidas por el ser humano.

Nuestra acción fundamentalmente afecta a los ríos mediante la contaminación directa de las aguas por los vertidos, pero también de formas indirectas como el cambio climático provocado por la emisión de gases nocivos y la contaminación de los suelos. Todos aspectos endurecen y acidifican el agua y provocan que los animales deban marcharse de sus lugares de origen por no ser capaces de adaptarse o bien directamente fallecen.

De esta manera, la gran cantidad de peces arcoíris han nacido en las granjas de crianza. Si bien esto tiene ventajas para nuestro acuario, pues el animal llega libre de infecciones, enfermedades y contaminantes y tenemos controlados todos los parámetros importantes del agua de nuestro ecosistema, el impacto medioambiental es devastador.

El acuario del pez arcoirís

el acuario del pez arcoiris

 

Requiere de agua con temperaturas entre los 23 y los 27 grados. Las peceras deben ser grandes para que puedan nadar con comodidad, mínimo 200 litros de capacidad. La longitud recomendada en este caso es de un metro. El animal debe tener espacio para nadar con comodidad y sin molestias, de este modo preservaremos su buena salud general. El pH debe situarse en torno al valor 7. Hay que vigilar especialmente la dureza del agua no superando los 15 grados de dureza total. Un agua demasiado dura no permitirá el correcto desarrollo de los huevos de alevines. Otro aspecto importante es la oxigenación del medio. Debemos procurar contar con un filtro que mantenga el agua en constante movimiento y la cambie cada 4 horas. Este sistema debe limitarse en el caso de que nazcan las pequeñas crías ya que un exceso de oxígeno puede afectar a su desarrollo como huevo. Las condiciones en las que ellos se desarrollan son, como vemos, muy exigentes.

Al ser un pez de uso principalmente ornamental, el diseño de los elementos del acuario atenderá a criterios estéticos. Por ejemplo, los expertos hablan de usar un sustrato de color oscuro a fin de potenciar los colores de sus escamas. Al ser un pez de hábitat donde abundan las plantas, esta misma condición deberá utilizarse en la pecera. Si disponemos de plantas acuáticas de río y un buen número de ellas se sentirá como en casa. Estamos favoreciendo que se comporte como en la naturaleza  y esto siempre es positivo para el estado de humor del animal, que recordemos, estará directamente ligado al colorido que presenta. La función de las plantas será además servirles de alimento natural y oxigenarán el agua, quitándonos de en medio la preocupación de hacerlo nosotros por medio de técnicas artificiales.

Compañeros de acuario

Debe convivir con peces de igual tamaño o que dispongan de pinchos para que puedan mantener la distancia y respeto. Una buena idea sería mezclarlos con los barbos.

Es interesante poder elegir desde el primer momento una pareja de peces arcoíris. Preguntaremos en la tienda o en criadero qué animales ya han establecido vínculo y no los separaremos. Esto es algo fundamental para la psicología del animal.

No es aconsejable poner a los peces arcoíris con peces de su mismo genéro, melanotaenias, ya que tenderán a reproducirse entre sí con no muy buenos resultados. Peces de la misma familia son los Trifasciata, Praecox y los Affinis. La hibridación entre especies del mismo tipo  nunca es positiva, ya que sucede como si fuera un cruce entre sujetos consanguíneos, las crías pueden padecer algunas enfermedades o malformaciones no deseadas.

Reproducción en el acuario

reproduccion en el acuario del pez arcoiris

 

Los peces arcoirís son de las especies más sencillas de reproducir, por lo que son realmente aconsejables para iniciarse en el mundo de la acuariofilia.

Podemos incitar a la reproducción colocando algo de musgo en el estanque. La presencia de esta planta activa su sistema ya que ven un lugar perfecto para colocar sus huevos.

La puesta de los huevos es posible en un acuario comunitario, pero es positivo dar intimidad a la pareja, por lo que podremos apartarlos a un estanque aparte para este fin. La separación la haremos cuando se apaguen las luces pues el inicio del cortejo se dará a primeras horas de la mañana. No tendremos que preocuparnos por condiciones especiales de higiene pues son resistentes a hongos y varias infecciones. Eso sí, tendremos que seguir siendo tan escrupulosos como lo eramos con las condiciones de sus padres.

No deberemos apartar a las crías de sus padres como pasaría con otros peces. El cuidado de sus parientes es fundamental para su correcta socialización. Sin embargo ya que debemos regular las condiciones de dureza del agua y de oxigenación quizá sea más sencillo para nosotros llevar a las crías a otra pecera para poder controlar mejor estos parámetros.